De profesión indignado

De mis estudios, en concreto en asignaturas como bioquímica, biología, genética vegetal… tengo claro que mis profesores quisieron dejar claro las diferencias entre tolerancia y resistencia. Estos conceptos son de aplicación a diferentes tipos de estrés ambientales o a patógenos biológicos externos.

Básicamente, se habla de resistencia cuando el sujeto es capaz de poner barreras a la penetración del patógeno, o aislarse de alguna forma de la situación ambiental estresante. Es decir el sujeto manifiesta una aposición activa al agente externo. Mientras que hablamos de tolerancia, cuando a pesar de la infección patógena, o la situación de estrés, el sujeto no muestra síntomas negativos, al menos hasta cierto nivel de afección.

Sociológicamente, el concepto de tolerancia es muy interesante, y es muy similar a su uso en el campo de la biología en general. Y lo quiero usar aquí para hablar de la corriente de moda ahora desde hace unos meses, esto es, las manifestaciones sociales reivindicativas.

No recuerdo cuales fueron las primeras de las que tuvimos noticias recientemente, creo que fueron las del mundo árabe. Aunque nos podríamos remontar más atrás, y recordar la huelga de controladores aéreos, o incluso yendo más atrás podríamos recordar la convocatoria de huelga general en España o la de Francia.

Las últimas más recientes son los llamados indignados del 15M, los saqueos de pandillas en Inglaterra, e incluso la de los agricultores franceses en la frontera española, pero ésta no es ninguna novedad.

El caso, y haciendo uso de otro concepto multidisciplinar como es el de homología, puedo decir que la sociedad está siendo, hasta ahora, resistente con algunas manifestaciones (en el sentido de actos) de personas, que están causando un estrés. Hablo de resistencia, pues la sociedad ha desarrollado esa cualidad al acostumbrarse, cual callo que sale en las manos al trabajar que te protege de la herramienta de trabajo.

En concreto el movimiento 15M está cambiando, por seguir con los tecnicismos está metamorfoseando, y pasando de un tipo de reivindicaciones generalistas inicialmente, a otras más particulares y sectoriales, por llamarlas de alguna manera. Han pasado de ser comprensibles a ser injustificados.

A mi modo de ver, esas manifestaciones (no en el sentido de congregación de gente con consignas, sino de actos y hechos) se están empezando a asemejar mucho a las desagradables que estamos viendo ahora diariamente en las noticias internacionales. Permanentemente escuchamos hablar de derechos que avalan tales manifestaciones, pero, y e aquí el sentido de la tolerancia hasta cierto nivel de afección, el abuso de ciertos derechos se está convirtiendo en agresiones a los derechos de otros. Esos abusos los podemos permitir, los podemos tolerar, pero no lo creo aconsejable en absoluto. Menos aún cuando el movimiento 15M, al principio generalista, pretendía de alguna forma representar a toda la sociedad, de tal forma que no tiene ni representante, ni presidente, ni portavoz, ni discurso definido. Parecía así que era toda la sociedad la que hablaba y se sentía defendida a través del “organizado y espontáneo movimiento” incipiente antes de unas elecciones municipales en nuestro país. Parecían tener licencia para cualquier cosa debido a su alta representatividad, hasta tal punto de copar monopolísticamente plazas y espacios públicos, incluso durante una jornada de reflexión electoral haciendo apología de la abstención. Todo eso, a mí desde luego no me hace sentir identificado. Esto es otra vez la fabricación de la verdad a base de repetirla muchas veces y por muchas personas públicamente.

Estas manifestaciones parecen estar convirtiéndose en una forma de vida adyacente a la realidad, pues sabiendo que la principal preocupación de los españoles es el empleo, y como se ha repetido en numerosas ocasiones, todavía no ha trascendido ninguno de estos manifestantes protestar para encontrar un empleo o por recuperar el que tuvieran.

No me representan ni tolero de ninguna manera tampoco cuando intentan el boicot a otro acto, como es la JMJ, atentando de nuevo contra los derechos de otras personas, esgrimiendo como argumentos meras escusas que aplican a conveniencia, y dejando entrever una ideología agresiva en aquéllos que no se definían.

No me representan ni tolero cuando consideran enemigos a la policía y a las autoridades en general que están puestas como garantía de los derechos y la democracia. O cuando agreden o condicionan a los representante más que legítimamente elegidos en instituciones como parlamentos regionales, dificultando accesos, haciendo pintadas o increpando etc.

No me representan ni tolero cuando quieren derrumbar el orden establecido para crear “un nuevo sistema”, intentando ser abanderados de la libertad haciendo ruido y dejando una senda de caos anárquico.

No me representan ni tolero el actuar como una veleta dirigida por el viento cambiante y caprichoso de consignas precocinadas, poniendo de relieve que ni son espontáneos, ni novatos, ni son movimiento autónomo, ni actúan por interés propio.

No me representan ni tolero que no admitan debate ni respuesta a sus mensajes que parecen estar ubicados en el campo de la absoluta verdad indiscutible, cuando precisamente son más viejos que el mecanismo de un chupe.

No tolero la profesionalidad de la indignación, pero ya soy resistente a las cantinelas de siempre.

VN:F [1.9.22_1171]
Rating: 5.0/5 (2 votes cast)
De profesión indignado, 5.0 out of 5 based on 2 ratings

2 opiniones sobre “De profesión indignado

  1. Totalmente de acuerdo contigo. La organizacion de la sociedad en la que vivimos esta condicionada por unos derechos y unas obligaciones, si suponemos que merecemos todos los derechos pero sin cumplir nuestras obligaciones, entonces es cuando aparece ciertos grupos que piensan que otra manera de vivir es posible (yo estoy de acuerdo con eso, de que hay mejorar en muchas cosas) y muchas personas se encuentran a gusto en ese ambiente, por que claro eso de cumplir obligaciones y preponderar todos los derechos da la imagen de que los culpables de todo son siempre los otros, vamos los que cumplen sus obligaciones, por que eso de que algunos tengan mas derechos que otros es otra historia, y tendriamos que hablar mucho sobre ello. Un saludo y animo que tenemos que seguir luchando.

    VA:F [1.9.22_1171]
    Rating: 0.0/5 (0 votes cast)
  2. mas trabajo , mas trabajo , menos come ollas

    VA:F [1.9.22_1171]
    Rating: 0.0/5 (0 votes cast)

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *